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No hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas prostitutas en cor

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Porque Marielle Franco, legisladora, negra, favelada, lesbiana y feminista fue ejecutada en manos de la policía y desde allí nuestro grito colectivo: Este 19 de mayo, a las 18 h, en Plaza de Mayo, nos reunimos para hacer realidad el Lula Festiva: Ni una Menos, Vivas nos queremos! Actualmente se ha instaurado dentro del sistema una nueva figura que Gracias por ayudar a que el conocimiento sea cada vez mayor!!! Que la paz y la luz de nuestra madre bisexual sea representada en cada uno de nosotros!!!

Mucho amor siempre 1. Crees que el feminismo es una cuestion de género? Crees que el feminismo fomenta la igualdad de derechos entre hombres y mujeres? Conoce la ley de violencia de género? Conoce el artículo constitutivo de la Ley de Violencia de Género? Cree que dicha ley fomenta la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer? Considera usted que dentro de su hogar contribuye a generar estas diferencias entre hombres y mujeres? Dentro del marco de la despenalización del aborto Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina ammar agregó 4 fotos nuevas.

Las Trabajadoras Sexuales que trabajan en Lavallol sufren violencia policial constante. Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina ammar agregó 3 fotos nuevas. Trabajo Sexual es Trabajo. Parece que tienes problemas para reproducir el video. Si es así, intenta reiniciar tu navegador. Publicado por Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina ammar. Las Trabajadoras Sexuales luchamos por una ley que reconozca nuestros derechos.

De condición humilde, sin amigos y sin familia, aceptó iniciarse como cantinera a los María en realidad todavía conserva el sueño de ser maestra. Como tampoco eligen las chavas que se acuestan por una dosis de heroína. Cocinera y encargada de la limpieza de una pizzería en la calle Mina, sus 52 años parecen estrujados por las extensas jornadas laborales y un problema en la cadera que la hace cojear. No se queja de lo que le ha tocado: Socorro cambió de dios hace ya bastante tiempo, decepcionada del catolicismo, se convirtió en cristiana metodista y su fe es la que la mantiene en pie.

De sus hematomas en la cara y sus moretones en los brazos no habla. Simplemente no contesta si le preguntas.

Hurgando en su interior, dice que se ha olvidado de ella misma. Transmite una lacónica resignación: Martha, después de haber perdido varios trabajos por la crisis económica, hace dos días ha vuelto a ocupar un puesto en la industria maquiladora, en la subsidiaria de una corporación estadounidense de automóviles. No sabe exactamente qué hace: En trayectos de similares características a los que ella hace, han desaparecido mujeres que después fueron localizadas muertas con signos de tortura y estrangulamiento.

Ojos negros, pelo azabache hasta la cintura y una figura esbelta, delgada -como la de las chicas que corresponden al perfil seleccionado por los asesinos-, Martha tiene miedo pero no piensa en eso que a veces la carcome por dentro. Ahora sólo cuenta con su madre y con ella comparte la vivienda. En el fondo se siente incompleta; dice: Saca de su bolso un recorte del periódico El Mexicano que narra la crónica de los hechos: También me muestra un spray paralizante y unas tijeras: Por las mañanas, a veces va a la escuela.

Come gracias a las propinas que los compradores le dan. Los días buenos, entre morralla y morralla junta 30 pesos mexicanos. Todas trabajamos y completamos para pagar el alquiler. Prefiero jugar en la calle. En la escuela me aburro Después de varias citas casuales, un día llega cabizbaja, llorando, sangrando su trauma: Comenzó con su hermana mayor, siguió con la de en medio y acabó con Ana.

De una a la vez. El relato sin puntos ni comas acaba con una pregunta: Intento meterme dentro de la cabeza de la niña, hasta que me doy cuenta que ella cree que todas las mujeres del mundo nos iniciamos con la experiencia de una violación.

De los , la mayoría fueron resultado de la violencia contra las mujeres. A ver si asimilamos las cifras escandalosas: Hay que desmontar el patriarcado. Pero hay que empezar por el discurso, por ellenguaje. Loquedice entre líneas el guión de la publicidad, explicado por la investigadora del Colegio de la Frontera Norte Colef , María Socorro Tabuenca Córdoba: Necesitamos inventarnos un silbato interno que nos de otras herramientas para frenar la fuerza bruta.

Entre las postales cotidianas ves cómo, por precios irrisorios, en silencio asesinan varias generaciones de jóvenes: Las cifras censuradas hablan de , picaderos lugares donde se expende la droga. Y la venganza se aquieta con una venganza mayor. Los códigos rígidos de la barbarie se repiten una y otra vez.

Se impone la normativa de la virilidad irracional y hueca: La guerra de ellos es contra la vida. La nuestra es sobrevivir a sus guerras. Los cínicos minimizan el femicidio argumentando que existe un patrón de criminalidad generalizado que afecta a diferentes sectores de la sociedad.

Una sociedad que pretende madurar en sus niveles de tolerancia no puede aspirar a dejar en manos de la policía sus reglas de convivencia. Los delincuentes mayores, los creadores y regeneradores de la desigualdad social: Las que son madres no cuentan con guarderías para sus hijas e hijos y muchas de ellas se ven obligadas a dejarlos solos o en la calle. Los mismos empleados venden cocaína a sus compañeros para poder soportar la presión laboral o las dobles jornadas de trabajo.

Sólo basta que respire El consumo también se fundamenta en crecer por crecer. Construido como uno de los pilares del capitalismo en su fase terminal, se resguarda en la bandera del desarrollo. La opulencia colectiva enceguece. Adormece los sentidos y amputa la expresión de las emociones. Los habitantes de Estados Unidos representan al cuatro por ciento de la población mundial, sin embargo consumen el 25 por ciento de lo que se produce en el planeta.

Otro gran negocio deja ganancias de cientos de millones de dólares al año: De manera ilegal cruzan a cientos de mujeres, hombres y niños a los Estados Unidos.

Algunos olvidados del sistema pierden su vida en el intento. Pero no les importa correr el riesgo. Coinciden en una voz: Los que estamos a salvo de esa pobreza no alcanzamos a comprender que ellas y ellos ni siquiera pueden elegir la vida sino ciertas formas de supervivencia.

Un alambrado, un puente, un río, una valla, un muro, separan a dos sociedades que aunque no se diferencian en nada por su DNA, la dicotomía superficial que ve sólo por encima aquello que se materializa sin ser desgajado, las clasifica por opuestos: Probablemente si hiciéramos una encuesta entre las y los habitantes de El Paso, los resultados arrojarían que la mayoría no encuentra una directa relación entre su bienestar, confort y acceso a comprar objetos en forma frenética, con que haya otras y otros que los fabrican para ellos, trabajando como esclavos a pocos kilómetros de sus casas.

Tampoco relacionan el consumo excesivo con la contaminación. Cada día de manera legal o clandestina ingresan automóviles, llantas y todo tipo de chatarra que depositan y entierran allí. México limita con el imperio y sufre el impacto de la opulencia y sus excesos. Es iluso creer que las autoridades norteamericanas de primer nivel vayan a meter mano en ese asunto.

El sistema económico y político de Estados Unidos protege subrepticiamente a los autores y cómplices de los asesinatos de mujeres. Deberíamos eliminar la palabra ética de los diccionarios de todas las lenguas hasta no trocar una ética fragmentaria, falsa, canalla por una verdaderamente universal. Los mixes, un pueblo indígena de Oaxaca, México, consideran que hay dos maneras de ser rico: No es casual que en dichas ciudades se cobije al crimen organizado.

El narcofascismo en México ha tomado la forma de todo lo corruptible y se ha mimetizado con la codicia, cultivada por aquellos que creen en el precepto: Ya no hay manera de borrar el manto de duda que envuelve sus vidas.

Por otro, desde la maquinaria concentracionaria, han ordenado una nueva ola de amenazas a defensoras y defensores de derechos humanos, a familiares de las víctimas y a periodistas que han seguido la línea de investigación que los involucra en los crímenes. La realidad no es objetiva por quien la imponga ni subjetiva por quien la interpreta de acuerdo a su observación y su reflexión conciente.

No cobijemos la linealidad de acontecimientos. Nos obliga a asumir nuestra propia condición humana. También se trata de reducir el miedo, de convertirlo en un objeto de inspiración si es que intentamos sobrevivir al terrorismo sexual.

Congelan sus destinos en el momento del secuestro.

No hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas prostitutas en cor -

Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica. Es probable que los miembros de ambos segmentos de la maquinaria represora que participan prostitutas en totana prostitutas embarazadas estas tareas no se consideren cómplices directos del femicidio. Agenda de género y movimientos sociales en Argentina, Chile y Uruguay. Entre las postales cotidianas ves cómo, por precios irrisorios, en silencio asesinan varias generaciones de jóvenes: Nos matan cuando nos venden como esclavas sexuales, nos obligan a ejercer la prostitución o a ser objeto de la pornografía. Como tampoco eligen las chavas que se acuestan por una dosis de heroína. Nos matan por ser mujeres pero no tienen el poder de quitarnos nuestra identidad, nuestra condición femenina, nuestra elección por la vida. Su reverso aparece en otra frase, igualmente política, pronunciada en primera persona por una obrera jefa de hogar con cuatro niños a cargo: Ayudanos a difundir nuestro reclamo. Configuraciones de la diferencia en la cultura, pp. En la escuela me aburro El Estado, hasta ahora, ha ratificado la represión como fuente inspiradora de respuestas:

Para ello historiza brevemente la constitución, en los años 80, de otros espacios significativos de organización social y política desde el género. Activismo de género; Luchas anti-exclusión; Políticas represivas. This piece looks at women's participation when they shape forms of organizing that put forth different practices against exclusion, repression and discrimination within the current hegemony crisis context, post-december , in the areas of the City of Buenos Aires.

In order to convey so, I will briefly look at the history of other significative spaces for social and political organization constituted around gender issues in the 80's. Then this work will focus on analysing two experiences of struggle against oppression that emerged conditioned by neoliberal and reppressive politics applied by the State since the early 90's; experiences that blew up at the end of These experiences are the ones that follow: Gender activism; Struggles against exclusion; Repressive policies.

Es sabido que las luchas sociales por la ampliación de la ciudadanía en relación con demandas de igualdad de género y contra la opresión tienen una larga historia en América Latina. En la Argentina, como en otros países de la Región, esta historia se remonta a las huelgas fabriles y los grupos de mujeres en el anarquismo y el socialismo, así como a las reivindicaciones y reclamos formulados por las primeras sufragistas, en el pasaje del siglo XIX a los inicios del XX Barrancos, Como parte de los procesos de reemergencia de la democracia, pero también de los aprendizajes previos de las mujeres vinculados con viejas demandas como el pedido de jardines maternales zonales, el libre uso de anticonceptivos, la patria potestad compartida, y la igualdad de derechos para esposas y concubinas, entre otras , los años 80 marcan un momento clave en la trayectoria de las luchas y formas de agrupación de las mujeres urbanas del país.

También sobresale el movimiento de amas de casa, de base territorial en los barrios del Gran Buenos Aires, que alcanzó gran visibilidad en el marco del fenómeno conocido como "vecinazo". Es decir, las protestas callejeras realizadas entre octubre y diciembre de en repudio a las medidas de endurecimiento fiscal e inflación económica. Las acciones incluían las huelgas de compras por varios días, asambleas en la calle y la presentación de diversos petitorios a las autoridades estatales.

Ahora bien, a partir de la década del 90 y especialmente desde la crisis de hegemonía de diciembre de , las luchas sociales en Argentina complejizan el marco ideológico de sus acciones y apuntan ya no sólo al Estado y a su modelo de gobernabilidad con ajuste, sino a la represión como matriz hegemónica sobre la que se asienta el binomio democracia-capitalismo neoliberal, y cuyo impacto se tradujo en pobreza y exclusión para la mitad de los habitantes.

En lo que sigue de este trabajo me propongo, entonces, presentar algunas de estas novedosas instancias de resistencia social por parte de mujeres organizadas, y avanzar en la discusión teórica y política sobre el valor crítico de la diferencia de género, en cruce con otras distinciones, en el marco de los procesos de construcción de ciudadanía en la Ciudad de Buenos Aires a comienzos del siglo XXI.

La respuesta generalizada del Estado fue el reforzamiento de la "mano dura", por lo que los hechos de represión se sucedieron tras cada manifestación de desocupados, despedidos e indignados que salían a la calle a protestar contra la impunidad y a reclamar el ejercicio pleno de sus derechos.

La lucha de las obreras de la empresa textil Brukman constituye, en este contexto, una experiencia de disputa política por el derecho a trabajar, y de repudio a la exclusión, que articula de modo histórico la condición de clase y la identidad del género en tanto conflicto político, produciendo una actualización contrahegemónica de nuevo signo.

No era la primera vez que las fuerzas de seguridad allanaban el lugar y confiscaban los medios de producción. Sin embargo, la represión del 18 de abril de ese año marcó un momento de inflexión en la historia de estas obreras. En medio de la noche de ese día, la policía irrumpió en la sede fabril, expulsó a las trabajadoras con gases lacrimógenos, cañones de agua, balas de goma -e incluso de plomo-, y militarizó la zona con un denso vallado y un cordón policial de un centenar de efectivos Klein, El repudio fue generalizado: Pero sobre todo, iniciaron un embate contra las políticas represivas y la lógica criminalizante del Estado.

Retomando la histórica condición femenina de las trabajadoras textiles de los siglos XIX y XX, la resistencia cultural resemantizó sus sentidos y se denominó esta vez "Arte y Confección". Su reverso aparece en otra frase, igualmente política, pronunciada en primera persona por una obrera jefa de hogar con cuatro niños a cargo: Posiblemente esa mirada -y la de muchas otras trabajadoras de Brukman- esté desde entonces orientada a imaginar un futuro con derechos ciudadanos garantizados.

En este sentido, el desafío sugerido por las obreras textiles apunta a la construcción de un futuro que no esté "cosido" con las puntadas del hambre, el desempleo y la exclusión, sino con las "armas" de la organización colectiva y la creación de alianzas con otros frentes y movimientos cuyas acciones crucen distintos ejes identitarios en su lucha contra el avasallamiento a la ciudadanía.

La segunda experiencia de organización contra la pobreza y la exclusión desde el eje identitario del género que propongo explorar es la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, también conocida como AMMAR Capital.

Se trata de una agrupación de mujeres en estado de prostitución, de distintas edades y condición social, creada en a partir de la necesidad de organizarse colectivamente para resistir a la imposición de reglamentaciones criminalizantes de la prostitución callejera por parte de la Legislatura porteña.

De hecho, en se derogaron los antiguos edictos policiales y se sancionó el primer Código de Contravenciones, que castigaba al proxenetismo pero no a los proxenetas. Conocí la Organización porque las compañeras que la crearon iban esquina por esquina hablando con nosotras.

En ese momento nos llevaban en cana todo el tiempo. También le manifestaron la preocupación por las reformas que quieren realizarle al Código Contravencional mendocino ya que empujarían a mayor clandestinidad a quienes ofertan servicios sexuales a través de internet.

La Policía nos dice que no podemos estar ahí, que nos tenemos que ir Si nos ven que vamos para la estación de servicio, nos llevan". Siempre me quitan la cartera y los preservativos, nos dan los preservativos desde un plan de salud y luego nos lo quitan, y encima me rompen el celular. Me detuvieron cuatro veces Me agarraron de los brazos y contra el auto sin decirme nada, me insultaron y me rompieron la cartera. Este jueves en Mendoza. El 15 haremos la Puta Fiesta: Ayudanos a difundir nuestro reclamo.

Sacate una foto con este cartel, etiquetanos y compartila en tus redes con el hashtag LeyDeTrabajoSexual o envíala a comunicacion ammar. Las Trabajadoras Sexuales participamos en el debate "Desigualdades, acceso y participación. Franja Morada Humanas Tandil. Construido como uno de los pilares del capitalismo en su fase terminal, se resguarda en la bandera del desarrollo.

La opulencia colectiva enceguece. Adormece los sentidos y amputa la expresión de las emociones. Los habitantes de Estados Unidos representan al cuatro por ciento de la población mundial, sin embargo consumen el 25 por ciento de lo que se produce en el planeta.

Otro gran negocio deja ganancias de cientos de millones de dólares al año: De manera ilegal cruzan a cientos de mujeres, hombres y niños a los Estados Unidos. Algunos olvidados del sistema pierden su vida en el intento.

Pero no les importa correr el riesgo. Coinciden en una voz: Los que estamos a salvo de esa pobreza no alcanzamos a comprender que ellas y ellos ni siquiera pueden elegir la vida sino ciertas formas de supervivencia.

Un alambrado, un puente, un río, una valla, un muro, separan a dos sociedades que aunque no se diferencian en nada por su DNA, la dicotomía superficial que ve sólo por encima aquello que se materializa sin ser desgajado, las clasifica por opuestos: Probablemente si hiciéramos una encuesta entre las y los habitantes de El Paso, los resultados arrojarían que la mayoría no encuentra una directa relación entre su bienestar, confort y acceso a comprar objetos en forma frenética, con que haya otras y otros que los fabrican para ellos, trabajando como esclavos a pocos kilómetros de sus casas.

Tampoco relacionan el consumo excesivo con la contaminación. Cada día de manera legal o clandestina ingresan automóviles, llantas y todo tipo de chatarra que depositan y entierran allí. México limita con el imperio y sufre el impacto de la opulencia y sus excesos. Es iluso creer que las autoridades norteamericanas de primer nivel vayan a meter mano en ese asunto.

El sistema económico y político de Estados Unidos protege subrepticiamente a los autores y cómplices de los asesinatos de mujeres. Deberíamos eliminar la palabra ética de los diccionarios de todas las lenguas hasta no trocar una ética fragmentaria, falsa, canalla por una verdaderamente universal.

Los mixes, un pueblo indígena de Oaxaca, México, consideran que hay dos maneras de ser rico: No es casual que en dichas ciudades se cobije al crimen organizado. El narcofascismo en México ha tomado la forma de todo lo corruptible y se ha mimetizado con la codicia, cultivada por aquellos que creen en el precepto: Ya no hay manera de borrar el manto de duda que envuelve sus vidas. Por otro, desde la maquinaria concentracionaria, han ordenado una nueva ola de amenazas a defensoras y defensores de derechos humanos, a familiares de las víctimas y a periodistas que han seguido la línea de investigación que los involucra en los crímenes.

La realidad no es objetiva por quien la imponga ni subjetiva por quien la interpreta de acuerdo a su observación y su reflexión conciente.

No cobijemos la linealidad de acontecimientos. Nos obliga a asumir nuestra propia condición humana. También se trata de reducir el miedo, de convertirlo en un objeto de inspiración si es que intentamos sobrevivir al terrorismo sexual. Congelan sus destinos en el momento del secuestro. Intentan extirparlas de la realidad. Les roban sus sueños, les arrebatan sus pequeñas alegrías cotidianas de gente sin ambición por el poder, sin codicia, sin ansias de demostrar la virtud competitiva exigida por el individualismo.

Ellas quieren vivir su vida: Otro mundo es posible, con nosotras en movimiento, en acción. No podemos seguir viviendo en un duelo histórico permanente. La sombra de las asesinadas nos persiguen. Sus voces son filosos aullidos en el panóptico de la desesperación. Para modificar la actitud del cuerpo. Respetar a las víctimas. Hallar los resquicios de la belleza en el dolor de la pérdida. Imaginar su entereza en ese momento que precede a la muerte: Desde esa resistencia mortal estamos denunciando en todos los países del planeta que la violencia machista y misógina nos mata.

Nos matan por ser mujeres pero no tienen el poder de quitarnos nuestra identidad, nuestra condición femenina, nuestra elección por la vida.

Tal vez haya llegado la hora de rebelarnos a los postulados del exterminio, de la negación del otro-otra. Tal vez haya que tirar abajo las bases del paradigma cartesiano. Cerremos filas en contra de la agresión institucionalizada con una acción planetaria conjunta. Paralicemos la tierra con una resistencia pasiva en contra del terrorismo sexual, de los ejércitos, de la fabricación de armas de destrucción masiva, de las mafias, de las naciones imperialistas, de la concentración de la riqueza, de los fanatismos supuestamente liberadores En agradecimiento a esos miles de mujeres y hombres que también manifestaron su solidaridad con las víctimas y los reclamos de justicia, convocados en España, desde las siguientes instituciones, ongs o asociaciones:.

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